Las evidencias científicas señalan que las causas de la obesidad son múltiples y complejas. Sin embargo, existen prejuicios sobre la PCS (Persona Con Sobrepeso) que hacen que socialmente se la considere como alguien dejado, haragán, carente de disciplina y/o voluntad.

En otros casos, es la propia persona la que se autodiscrimina. Es cuando alguien se niega a salir, deja de asistir a reuniones o de hacer cosas que le gustan a causa de su exceso de peso.

Para tener una mejor relación con uno mismo, con el programa y con el mundo que nos rodea, es importante reconocer si se padece por la discriminación social o la autodiscriminación y desarrollar habilidades para enfrentarlo.

PARA TRABAJAR:

  1. Marque en el siguiente cuadro la afirmación que más lo representa, sabiendo que: 0 = NADA; 1 = MÁS O MENOS; 2 = BASTANTE; 3 = MUCHO

2. En cada interacción con otro, uno puede (y debe) elegir entre:

  1. Resguardar su ego.
  2. Preservar la relación.
  3. Obtener un resultado.

Como difícilmente logre los tres objetivos, tiene que elegir conscientemente cuál prefiere para orientar su forma de actuar frente a una situación en la que se siente discriminado.

Veamos algunos ejemplos:

Para trabajar esto, anote dos de las situaciones vividas que mejor recuerde semejantes al ejemplo y busque respuestas posibles de acuerdo al objetivo que prefiera.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.