La diferencia entre fuerza de voluntad y buena voluntad es la misma que hay al cambiar la rueda del auto tratando de levantarla a mano o usando el gato.

Fuerza de voluntad es «cuando me pongo, me pongo», y después dejo de ponerme. Buena voluntad es uno de los recursos que me ayudarán y harán factible el camino hacia la recuperación.

Para tener un control acertado de cómo está haciendo su plan, es bueno recurrir a las herramientas de la Brújula de las Evidencias.

Usar estos recursos con perseverancia lo ayudarán a desarmar los viejos circuitos neuronales que lo hicieron engordar y facilitará su tarea de repetición, tan importante para generar conexiones nuevas que sean más adecuadas a sus propósitos.

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