Aún con la mejor intención, muchas personas pueden atentar contra su decisión de adelgazar. Sin embargo, no es la única parte de esta situación: está quien ofrece… y aquel que acepta, o no.

Una parte de la escena la conforman los «amigos» poco colaboradores a través de diferentes técnicas:

DICIENDO UN «NO»…

*DESARTICULADO. Expresa «NO» con la palabra pero dice «Sí» con el gesto.

*DISFRAZADO. Es un «Sí» encubierto «No. Bueno, está bien… pero voy a comer sólo un poquitito».

*TEMBLOROSO. «Nooo. Nooo puedo comer eso… estoy a dieta».

*CONFUSO. «No… bueno…, no porque…» y al final cede.

*EXAGERADO. «¿No sabés que estoy a dieta y no puedo comer eso?»

*COMPLACIENTE. «Bueno, como con ustedes, por una vez… después me cuido».
*PERSISTENTE Y CORDIAL. se muestra firme perder la diplomacia. Si le insiste, refuerza la palabra con el gesto de la cara y de las manos.

*CONVINCENTE Y CON ACTITUD. Transmite seguridad, es una decisión tomada. No tiene obligación de dejar satisfecho al otro comiendo lo que le ofrece ni debe sentirse culpable si lo rechaza. Con elegancia, hace valer su derecho a decir «No, gracias».

*SIN TITUBEOS. Un corto «no» es más efectivo que largas explicaciones que suenan a disculpas.

*CON LA MIRADA EN ALTO. En vez de fijar los ojos en la comida, mira a quien se la ofrece.

¿Puede notar la diferencia? ¿Qué tipo de «NO» usa con más frecuencia?

CÓMO DECIR «NO»:

Si tiene dificultades es importante redefinir el término en un sentido positivo: al decir «NO» a los otros… ¡se está diciendo «SÍ» a usted mismo!

En situaciones relacionadas con la comida, es posible que por un tiempo, excepto que planifique darse su gusto semanal o evite las situaciones de riesgo, decir «no» será su estrategia más efectiva.

Más adelante, llegará la sobriedad y, con ella, las decisiones más convenientes para cuidar su peso y su salud.

PARA TRABAJAR:

Marque con una «x» las opciones que pondrá en práctica a partir de ahora:

Programe su gusto semanal. Si va a participar de una reunión, reserve la oportunidad para disfrutar con sobriedad.
Evite estar pendiente de la comida. Disfrute de la conversación y del baile, aléjese de la mesa para poner distancia a la tentación.
Acepte la invitación. Reciba la comida y déjela servida en el plato.
Conserve la calma. Es la mejor forma de controlar la situación. Use los recursos de asertividad.
Evite decir «Sí» demasiado pronto y «NO» demasiado tarde.
Haga una colación antes de la reunión. Si sale con el estómago vacío, le resultará casi imposible decir que no.
Vaya preparado. En lo posible, averigüe de antemano con qué platos y con qué tipos de personas se va a encontrar.
No baje la guardia. Al volver a casa o al finalizar la reunión, lo mejor será no pasar por la cocina.

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